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Mostrando entradas de abril, 2010

Los Desordenes de Bogotá

Bogotá es un solo desorden. Pensándolo mejor, Bogotá son siete millones de desórdenes, que se mezclan, enmarañan, confunden y enloquecen juntos. Siete millones de desórdenes que viven, mueren, se pelean, se enamoran y se mojan todos bajo la misma lluvia, fría como el alma de cada desorden. Cada desorden tiene su propia historia, su propio tejemaneje de vivencias y sus propios sentimientos. Las primeras veces que monté en bus en esta ciudad me sorprendí. Salir del centro en bus es algo complicado por el tráfico; y en ese proceso de salida siempre se monta alguien a cantar canciones, recitar poemas, contar cuentos, hacer manualidades, llorar, suplicar y hasta amenazar (hace unos días se subió un indigente que olía horrible, a decir que si no le dábamos 300 pesos no se bajaba del bus... todos aportamos para poder respirar). Lo soprendente no es eso.... que en últimas pasa en todas las ciudades del pais. Lo que me sorprendió fue la actitud de los pasajeros. Cuando alguien ...

Dejaré de pensar en tí

Dejaré de pensar en tí cuando termine el día. Cuando esta ciudad gris, triste y lluviosa cambie. Cuando no estés más aqui, sino en todas partes. Dejaré de pensar en tí cuando las noches oscuras se tornen amarillas. Cuando mi lluvia interna cese. Cuando yo no esté más aqui, sino al lado tuyo. Dejaré de pensar en tí cuando una tarde, ya casi de noche, te encuentre caminando por la misma calle, una calle de esta ciudad gris, triste y lluviosa. Y me mires a los ojos, y me digas que deje de pensar en tí.

La primera indiferencia

Hoy es viernes. Estoy vestido de saco y corbata, porque por la tarde tengo una reunión en mi oficina con unos proveedores. No es costumbre vestirme así, menos en donde ahora trabajo, en donde el ambiente informal es tan importante como las responsabilidades que te asignan. Decidí abrir este blog por varias razones. Primero porque me gusta escribir, me gusta mucho, más que cualquier otra cosa. Segundo porque como no tengo tiempo para escribir en mi casa, espero robarle unos minutos al trabajo para escribir. Tercero porque me encanta utilizar tecnología, siempre he pensado que el éxito de los paises del "primer mundo" está en la forma como se apropian de la tecnología (de esto hablaré en algún momento, espero...). Cuarto porque me encanta leer, no tanto como escribir, y tal vez por ahí, las personas que quieran perder su tiempo leyendo lo que escribo, se darán cuenta de la gran cantidad de referencias a textos, novelas, ensayos a las que estoy acostumbrado. Quinto, porque escri...