Entradas

Mostrando entradas de 2011
La Muerte “…Te encontraré una mañana dentro de mi habitación. Y prepararás la cama para dos…” Canción para mi Muerte Sui Generis Hasta ahora, he tenido que cargar ataúdes sólo dos veces en mi vida. Es posible que a medida que pasen los años y aquellas personas que uno quiere se empiecen a ir, sea necesario volver a la labor para de alguna forma manifestar mi respeto y cariño a quien deja este mundo para irse a uno mejor. Pero hasta ahora solo he cargado con el peso de dos cuerpos, de personas queridas que se fueron, tal vez porque ya era su hora o porque no quisieron estar mas aquí. En todo caso, soy testigo de lo que pesa un muerto, hasta el punto de pensar que el ataúd de mi abuela se me iba a caer cuando ayudaba a llevarla a su última morada. El otro cuerpo que ayudé a llevar fue el de la abuela de Juliana, aunque ya las cosas han cambiado porque ahora montan el ataúd en un carrito y uno lo que hace es arrastrar este por el cementerio ...

Recuerdo

Recuerdo... Recuerdo a mi mamá enseñandome a amarrar los zapatos, para dejar de pasar las penas que pasaba en el colegio cuando se me desamarraban. Me recuerdo viendo los documentales de música clásica de la NHK, y recuerdo la sensación nostálgica que me dejaban las Danzas Húngaras de Brahms. Recuerdo los discos de Richard Clayderman que tenía mi mamá, y que yo escuchaba y escuchaba sin parar. La escuché por años, hasta el día que mi papá trajo a la casa una colección inmensa de música salsa. Recuerdo mi escuela y su cancha de fútbol con el pasto que nos llegaba a las rodillas. Y recuerdo que era de los últimos que escogían para armar los equipos. Recuerdo el bus, de color amarillo, estacionado pudriéndose a un lado de la cancha, sin motor, sin puertas... sin alma. Recuerdo el sandi que vendían a la salida, de colores rojo, amarillo, verde. Recuerdo que decían que era agua sucia, pero igual lo comprábamos y recuerdo que nunca me hizo daño. Recuerdo, muy bor...