La primera indiferencia

Hoy es viernes. Estoy vestido de saco y corbata, porque por la tarde tengo una reunión en mi oficina con unos proveedores. No es costumbre vestirme así, menos en donde ahora trabajo, en donde el ambiente informal es tan importante como las responsabilidades que te asignan.

Decidí abrir este blog por varias razones. Primero porque me gusta escribir, me gusta mucho, más que cualquier otra cosa. Segundo porque como no tengo tiempo para escribir en mi casa, espero robarle unos minutos al trabajo para escribir. Tercero porque me encanta utilizar tecnología, siempre he pensado que el éxito de los paises del "primer mundo" está en la forma como se apropian de la tecnología (de esto hablaré en algún momento, espero...). Cuarto porque me encanta leer, no tanto como escribir, y tal vez por ahí, las personas que quieran perder su tiempo leyendo lo que escribo, se darán cuenta de la gran cantidad de referencias a textos, novelas, ensayos a las que estoy acostumbrado. Quinto, porque escribir, en forma indiferente, para cualquiera, es una forma de decirme a mí mismo que estoy vivo, que existe todavía la fortuna de poder hacer algo que llena el alma y el espiritu. Y por último, abrí mi blog porque quiero que algunas específicas personas, lean lo que escribo.

Hay tantas cosas que merecen ser escritas, hay tantas historias, vivencias, cosas, que para que no queden en el olvido, alguien debería pasarlas a palabras escritas. Todos los seres humanos tenemos alguna de estas historias, y las mías, que son muchas producto de lo que veo que viven otros, son las que quiero dejar aqui.

La indiferencia de las cosas que le pasan al mundo es lo que hace que estas historias queden en el olvido.

Por ahora no es más.

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