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Quiero

Quiero escapar de este mundo. Quiero meterme en tu cuarto. Escabullirme en tu cama, desordenar tu cobija. Tomar tus manos y soltar mis miedos. Quiero que lleguen las seis y no prender la luz. Ver la noche llegar en tus ojos y en los mios. Quiero besar tus pies y acariciar tu espalda. Fundirme en tus brazos y enredarme en tu pelo. Quiero cerrar la puerta y no volverla abrir. Estar ahí, perdido contigo, en tu propio mundo. Y no volver más al mio.

Un baño de agua fría es lo que menos necesito hoy

Me gusta bañarme con agua fría. Me gusta recibir ese chaparrón de sensaciones, donde la piel se eriza, los párpados se abren, la respiración se corta. Me gusta sentir esas gotas heladas bajando por mi cuerpo, llenándome de energía matutina. A manera de ego creciente, pienso para mí mismo que una de las razones por las que tengo tan buena salud es porque me baño con agua fría. No importa si estoy en Bogotá, esta ciudad gris, fría y malagradecida. O en Cali, ciudad caliente pero igual de malagradecida, donde el agua fría es tibia, a pesar que los demás digan lo contrario. Hoy me desperté a las cuatro, como ha venido pasando frecuentemente en los últimos meses. Abrí los ojos bajo esa penumbra de la madrugada y me quedé mirando por un rato el techo imaginario detrás de la penumbra. Los perritos se despertaron y empezaron a caminar alrededor de la cama, como reclamándome, por haberlos despertado con mis movimientos en la cama. Yare no se despertó. Casi nunca se despierta. Tal vez por lo can...

Egoísmo y confusión

Mi suegra murió. Desde que se fue, no supimos con seguridad a dónde, pasaron algo menos de dos semanas para que, una tarde, cuando mi esposa ya se recuperaba del Covid, recibiera una llamada de su papá para contarle entre lágrimas que su madre había muerto. "Se desmayó en el baño", le dijo. Y cuando la llevaron al hospital de Darién, llegó sin signos vitales.  Ella necesitaba tratamiento médico. Sus pulmones se llenaban de líquido y era necesario drenarlo. Pero ella misma rechazó el tratamiento. No quiso ser atendida por médicos y decidió irse con su hermana a una finca, donde supuestamente le darían un tratamiento natural. Al no tener los médicos a su lado, sus pulmones dejaron de funcionar. De ahí para allá, los días siguientes fueron de solo darle apoyo a mi esposa en este trance de la noticia al entierro. La tarde en que ella recibió la llamada estábamos en la cancha de tenis, jugando con mi hermano. Al escucharla, le dije a mi hermano que paráramos el juego, me acerqué y...

El Virus

Estamos en Cali, hace ya un mes. La mamá de mi esposa enfermó. Tiene cáncer. No sabemos qué tan grave pero sí sabemos que está muy avanzado. Durante estos días, mi esposa, en su afán de asegurar la atención médica para su mamá, cosa que en Colombia es una odisea, estuvo haciendo mil cosas, acudiendo a decenas de oficinas, hablando con muchas personas, hasta lograr las citas médicas con especialistas y los exámenes médicos. Cuando al fin, ya todo estaba mas o menos cuadrado para que se le diera a mi suegra un tratamiento, ella dijo que no quería nada de eso, que ella no creía en los médicos, que allá en la clínica lo que iban a hacer era entubarla y dejarla morir... y se fue de la clínica, y nos dimos cuenta que también se fue de la ciudad, al parecer parar tomar algún tratamiento natural en alguna parte. Con la decepción que esa situación merece, mi esposa cayó enferma. Le dio fiebre y malestar. Y ayer le diagnosticaron Covid. Cuando llegamos a Cali nos alojamos donde mi suegra. Estuvi...

Fe

Los últimos días han estado llenos de cosas laborales. No he tenido mucho tiempo de leer ni de escribir.  Estuve, de todas formas, avanzando en el tema de las películas ganadoras del Óscar, desde 1970 hacia acá. Me vi "El Cazador", o "The Deer Hunter", de 1978. Con Robert de Niro, Cristopher Walken y Meryl Streep. Todos muy jóvenes. Lo que más me gustó de esta película: la escena de la boda rusa, ostentosa; y la actuación de De Niro, estricto, recio, tratando de salvar a sus amigos. También me ví "África Mía", o "Out of Africa", de 1985, también con Meryl Streep, ya un poco más adulta que en la película pasada. Esta película tiene una fotografía fantástica. La historia, aunque algo sosa, está muy bien contada y pues... Meryl Streep siempre actúa bien. Seguimos en cuarentena. Cada vez hay más muertos y la cifra total de contagios sigue creciendo. Lo esperanzador es que el número de recuperados es mayor al de casos activos, ha venido aumentando hac...

Llueve de nuevo en Bogotá

Hoy está lloviendo en Bogotá. Es una mañana fría y gris, como muchas que he visto desde los diez años que llevo viviendo aquí. Me mojé bastante esta mañana al sacar a los perritos a hacer sus necesidades, pero no me importó, ellos necesitaban salir.  Ahora son casi las nueve y el sol se alcanza a ver, como un círculo opaco, tratanto de iluminar sin lograrlo del todo. Las nubes grumosas no lo dejan. Pero él sigue ahí, insistiendo, como sabiendo que tarde que temprano va a ganar la batalla. Si no es hoy, será mañana. No deja de persistir. Estamos de nuevo en cuarentena, la pandemia no cesa. Desde mi ventana se alcanza a ver algo del parque sobre la avenida 25, solo se ve pasar de vez en cuando algún perro sacando a pasear a su dueño, pero de resto no se ve a nadie más. Siempre me parecieron bonitos y nostálgicos los días lluviosos. Me gustaba mucho como desde la ventana de mi cuarto en Cali, en la casa materna, se veían las montañas borrosas cuando llovía, con esa lluvia...

Pocos saben ser pobres

Hace un tiempo me leí un libro que compré en El Ateneo, en Buenos Aires; esa hermosa librería que ocupa hoy lo que alguna vez fue el teatro Grand Esplendid, en Recoleta, sobre la Avenida Santa Fe. El libro se llama "Mamá", y lo escribió José Fernández Díaz. Cuenta la historia de María del Carmen Díaz, su mamá, nacida en España y migrante a La Argentina por cosas de la propia vida. Es una historia muy profunda, escrita con mucho corazón. A través de esa narrativa paciente, melancólica, algunas veces desesperante, el autor nos toca el corazón con el dificil camino de su madre a través de la vida que le tocó vivir.  Lo recordé porque actualmente, con mi esposa, como siempre, estamos viendo series. Y esta vez le tocó a "Anne with an E". Es la historia de una niña huérfana, en la Canadá de finales del siglo XIX. Es una adolescente soñadora, impaciente, romántica. ¿Por qué relaciono la serie con el libro? Porque ambos hablan de la belleza de la pobreza. Algo que ...