Desde lejos

Y entonces uno descubre que ha cambiado mucho. 

El cambio no es malo, y menos este. Cambios para bien, como este son los que refrescan. Definitivamente ya no soy el mismo, soy otro. 

¿Cuándo habías estado tan seguro de lo que quieres y de para dónde vas? Creo que nunca, hasta ahora.

Y sé que no esta tarde. Tengo solo que cuidar mi salud, tomarme las pastas, hacerme el control de la presión. 

Aqui vamos, con paso lento pero seguro. Sabiendo que es lo que tengo, que es lo que quiero. Me siento muy bien, muy tranquilo. Aún falta, pero se ha avanzado mucho.

Estoy escribiendo estas líneas desde el Centro de Convenciones Orange County, en Orlando, Florida. Llegue ayer y he estado bastante ocupado, realmente haciendo cosas mías, pues la conferencia de SAP empezó apenas hoy. 

Llegue con mi compañera Luz Dary en un vuelo de Avianca, después de estar metido 3 horas y media en un avión. La pasada por inmigración, con un negrito gordito como agente, fue muy fácil. Alquilamos el carro y tuve por segunda vez en mi vida la experiencia de manejar por las autopistas de Estados Unidos. 

La dejé en el hotel, me fui para el mío, descargue y salí para un Outlet a buscar regalos, aunque solo conseguí regalos para Yare y para mi (espero que le gusten). 

Me levante esta mañana a comer desayuno gringo, conduje hasta aquí, pague los 15 dólares del parking y aquí estoy, escribiendo sentado en una mesita blanca, esperando que empiece mi conferencia.

Si me estas leyendo, quiero decirte que te amo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Otro desahogo

El pasado fin de semana