Volví

Hace varios años no volvía por acá. La última entrada fue en 2018, en una época en donde andaba buscando trabajo. 

Bueno, encontré trabajo unos meses después de esa entrada. Un buen trabajo. Me llevó a recorrer varios países y a conocer muchas personas. Hoy tengo otro trabajo, pues me aburrí porque no me querían aumentar el sueldo. Ahora estoy trabajando para otra empresa, en donde no tengo que viajar, pero sí hablar con gente de todo el mundo. Tampoco es lo máximo, pero es mejor que el anterior. Podré parecer desagradecido, pero aún estoy buscando ese trabajo donde realmente me sienta realizado. 

Ahora estamos todos confinados, en nuestras casas, desde hace meses. La pandemia nos hizo recapacitar acerca de nuestro futuro y de nuestra existencia misma. Unos pocos infectados que después se volvieron miles y ahora millones. Algunos muriendo en hospitales o en sus casas. Países enteros completamente cerrados. Economías detenidas. Aeropuertos vacíos. Gente asustada. Yo estoy trabajando desde casa, al igual que Yare. Pero mucha gente ha perdido su empleo. La plata está, pero no se mueve. Nuestra economía funciona si el dinero se mueve. Tenemos la fortuna de mantener nuestros trabajos. Y sufro bastante por aquellos que la están pasando mal. Trato de no pensar mucho en este tema, pero a veces no lo logro. Mi trabajo ha estado suave porque por la pandemia varios proyectos se detuvieron, entonces a veces literalmente no tengo nada que hacer, y eso empeora mi situación. No hay nada peor que no tener nada que hacer, porque tu mente empieza a pensar cosas que no debe. 

Quise volver al blog, para simplemente escribir pendejadas aquí, y tratar de mantener la mente ocupada al menos unos minutos mientras tecleo y tecleo esas pendejadas. 

Ahora, mientras escribo, escucho una canción de Bob Dylan: "Tangled up in Blue", que nunca había escuchado antes, pero me ha gustado. He leído varios libros en estos días, sobre todo novelas. De escritores de todo lado, latinoamericanos, indios, gringos, europeos...  y le decía a Yare hace poco que no iba a volver a leer por un tiempo, porque me estoy gastando mucha plata en libros y el tiempo que tardo en leerlos es muy poco. Hace unos días compré por Internet uno de Pilar Quintana, que se llama "La Perra". Buen libro. Lo único bueno de Pilar Quintana. Lo compré físico porque costaba más digital (cosa rara). Tardó seis días en llegar. Me lo leí en una mañana... Cuarenta mil pesos de gasto, seis días de espera, una mañana de lectura. No es rentable. Más rentable es ver películas en Amazon o Netflix. O ver series que te sacan de la realidad durante varias horas. Eso es más barato. Lo malo es que no lo disfruto tanto como los libros. Ahora la canción cambió. Pasó a "Foxey Lady" de Jimi Hendrix. Buena también, pero no tanto como la de Dylan. Los libros, como decía, son mejor que las series. Yare me refutó lo del gasto diciendo que si a uno algo le gustaba pues la plata no importaba porque así son las pasiones. Le creo. Pero desde ese libro de Quintana no he vuelto a comprar ninguno. Me leí algunos clásicos como "El Decameron" de Boccaccio (sí, sé que muchos dirán "que pereza"), o "Rebelión en la Granja" de Orwell. De este no me leí solo el libro, también la historia detrás de él, la razón para escribirlo y todo eso. Me leí algunos otros famosos como "Las Edades de Lulú" de Almudena Grandes. Este libro me recuerda mi adolescencia, pues mi papá, entre otros libros del mismo talante, lo tenía oculto en la biblioteca para que yo en mis horas de soledad matutina no lo leyera. Pero igual leí algunos capítulos (también en esa época me leí completo uno famoso y bastante erótico que se llama "La Cama Celestial" de Irvin Wallace). "Las Edades de Lulú" no es un gran libro, a mi parecer. Más allá de la arrechera infinita de la protagonista, no muestra nada interesante. Leí también una novela muy buena de un escritor mexicano: "Fallas de Origen". Es de Daniel Krauze. Muy bueno. Muy real. Muy de hoy. Lo recomiendo. Otros, más de acá: "Akelarre" de Mario Mendoza. Al fin volvió a escribir algo bueno. No lo hacía desde "Satanás". "Mi Navidad en un Psiquiátrico" de la niña esta de "Las Igualadas", Mariángela Urbina. Bueno también. Antes de "La Perra" me leí "Hoy es Siempre Todavía" de Alejandro Gaviria. Si hubiera seguido en Uniandes, Alejandro Gaviria sería hoy mi jefe. Buen libro, bastante personal, sentimental, difícil.

Aunque no lo crea (aunque no me lo crea), durante estos días también he escrito. Bueno, lo vengo haciendo desde hace más de un año. Estoy escribiendo la crónica del viaje que hicimos Yare y yo a Europa en 2018. Pensé que iba a ser fácil, pero no. Ha sido difícil. Tal vez por mi nivel de perfeccionismo en el detalle. Lo quiero con detalles. Y lo he logrado. Cada sitio, cada calle, cada comida. Quedan registradas, pero después de una compleja búsqueda. Varias fuentes: mi memoria, conversaciones con Yare, Google Maps, el registro fotográfico del viaje. Llevo ciento cincuenta páginas. Me faltan dos ciudades. Ahí voy. Lento pero seguro.

Bueno, cierro esta entrada. Hace rato terminó la canción de Hendrix. Ahora suena una que conozco y me gusta mucho: "Have you ever seen the rain" de Creedence Clearwater. Espero volver pronto. 

Un abrazo.










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